Pues nada, blog nuevo. Visto que el otro, al que en realidad le tengo mucho cariño, me lo están dejando como un queso de Gruyère, he decidido cerrar esa etapa y empezar otra nueva, con mucho más cuidado, naturalmente. El blog antiguo está ya a buen recaudo, listo para ser recuperado cuando la asquerosa censura de los enanos de los partidos y otros simpáticos grupitos a los que no les gusta que determinadas cosas se digan en voz alta desaparezcan del mapa y las personas podamos gozar de verdadera libertad de expresión. No queremos el mundo que delineaba el cabronazo de Erich Mielke, jefe durante tantos años de la Stasi: «Usted puede decir en la DDR lo que quiera; pero no puede esperar que eso no tenga consecuencias». O algo parecido; pero se capta la idea, ¿verdad? Una buena pregunta sería: ¿cómo hemos llegado a esto? No sé si la respuesta está en el viento, como cantaba Bob Dylan… o en otra parte. Pero quien quiera respuestas, como siempre, debería ser valiente y no tener miedo de mirar al horror cara a cara.
Blog nuevo
Descubre más desde Pensamientos al vuelo
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.
Deja un comentario