Pero vamos al lío. Estamos en 2026. Es presidente del Gobierno (todavía, pero ya finiquitado) Perro Sanxe y dirige el Ministerio de Transportes un quídam llamado Óscar Puente, alias Ministropiteco. En verdad, peores cosas le llaman en X, donde él se dedica a tuitear full-time y a bloquear a quien no le gusta; tanto, que los bloqueados llevan como condecoración y timbre de gloria la captura de pantalla del bloqueo por semejante espécimen. Ya dejó «amarga memoria de sí» en Valladolid, donde su sucesor tiene que bregar con las limitaciones presupuestarias impuestas por la remodelación (obra mastodóntica) plurianual de la nueva Estación de la Renfe en dicha capital.
En menos de un año se han producido dos accidentes ferroviarios de consideración: uno, con 47 víctimas en Ademuz (Córdoba), a principios de este desgraciado 2026 y ahora otro, en Urda (Toledo) con un mayor número de víctimas (74 oficiosamente reconocidas). Quizá se hubiera resaltado el mayor número de víctimas y ya estaría, para el conglomerado de medios de TelePedro; pero al saberse que en ese accidente había fallecido Fátima Báñez, exministra de Trabajo en los Gobiernos de Rajoy, a tres meses de cumplir 60 años y estando ya oficiosamente en campaña electoral, la máquina del fango se puso a trabajar. «¡Una fascista menos!», decía alguno. Al leer este comentario y otros de jaez semejante, uno se pregunta si de verdad vale la pena perder la dignidad y la humanidad por insultar a un muerto que no era de los nuestros. Uno se pregunta si esta gente está mentalmente enferma. Sonroja pensar que, para esta gentuza, todo vale para rebañar votos, incluso escupir a los muertos.
Dándole vueltas al asunto, Javier, y teniendo en cuenta la catadura de la casta política que nos desgobierna, he llegado a pensar que el accidente es una «casualidad afortunada» para este Gobierno. Me explico, para evitar malos entendidos. Como ya he comentado en alguna carta anterior, el núcleo de la acción de este Gobierno es salvar al soldado Sanxe: es decir, desviar la atención del respetable sobre el complicado periplo judicial de él y de su famiglia. Ya hemos visto cómo todos los intentos se han estrellado contra la realidad:
—el hermanísimo, con el intento de «amedrentar» a la juez de su caso, Dª Beatriz Biedma;
—Maricarmen, que resultó no ser Maricarmen la ancianita desahuciada, sino Maricarmen la administradora, que ya es casualidad que compartiera apellido con el jefe de la verdadera oposición. Y que, presuntamente, al dejar de servir para la causa, le aplicaron un protocolo de eutanasia. La pesoe marxista y leninista en todo su esplendor.
—lo de Ceuta, que TelePedro ha intentado vender como «crisis humanitaria» y ha resultado ser una invasión en el contexto de una guerra híbrida (¿sabremos algún día el contenido del móvil de Sanxe, al que presuntamente accedieron los servicios secretos marroquíes?).
—el intento de resucitar el 15-M con la acampada de los cuatro mataos de Sol (menos que antes porque ya no vende el tema).
—y, ahora, según parece, la violencia pura y dura de Blocus, que han querido importar de Francia. Aquí la Policía se ha puesto las pilas y ha detenido a su presunto líder en Valencia: ha resultado ser un jovenlandés pelobrócoli. Como diría el amigo Pota Blava 62, «finjamos sorpresa». Y añadamos la excusa oficial del korona: «No se podía saber».
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