Pensamientos al vuelo

Ideas, intuiciones y otras cosas que se me pasan por la cabeza


Carta quinta escrita a Javier (y III)

Tercer trozo

Finalmente, algo de lo que ya no se va a hablar: el famoso «escándalo de José Elías». Me he andado listo y he podido capturar el artículo que iba a publicar El Mundo y que al final no se ha publicado. El contenido del artículo es muy revelador en general; pero, para mí, lo verdaderamente revelador es que el conjunto es una demostración de manual de who’s your daddy. Te das cuenta de que la libertad de expresión, que luce orgullosamente en el art. 20.1.d de la muerta es una eme pinchá en un palo cuando pretendes poner de manifiesto una golfada de personas y/o instituciones importantes. Como ésta:

Motos: «Empecemos con los números. Tú construiste un imperio de 3.000 millones sin pedir un solo crédito bancario. Mientras tanto, los seis grandes bancos españoles cerraron 2025 con un beneficio conjunto de 33.400 millones de euros. Récord histórico. Y al mismo tiempo, el español medio paga 2.400 euros al año en comisiones bancarias. ¿Esto es normal?»

Elías: «No es normal. Es un diseño. El sistema bancario español está construido para que el ciudadano dependa del banco toda su vida. Hipotecas a 30 años, créditos al consumo al 12%, comisiones ocultas en cada movimiento. Es una cárcel financiera. Pero hay algo que los bancos no quieren que sepas.»

Motos: «¿Qué es?»

Elías: «Los propios bancos utilizan una tecnología — inteligencia artificial —para generar miles de millones cada año. Lo hacen en sus departamentos de banca privada. Está en sus propios informes anuales: rendimientos del 20-25% para los clientes del segmento Wealth. Pero esa misma tecnología no está disponible para el ciudadano de a pie. A ti te dicen que pongas tu dinero en una cuenta al 0,1% mientras ellos usan algoritmos para multiplicar el capital de los ricos.»

Motos: «Un momento. ¿Me estás diciendo que los bancos tienen herramientas que generan un 25% de rendimiento, pero las reservan sólo para millonarios?»

Elías: «Exactamente. Y no es secreto — está en sus memorias anuales, que nadie lee—. Pero lo que sí es secreto es que esa misma tecnología ya existe para cualquier persona. A través de plataformas independientes. Yo la uso. La gente de mi entorno la usa. Y los bancos llevan años intentando que no se sepa.»

Motos: «¿Por qué?»

Elías: «Porque si un español puede generar ingresos con 250 euros y un móvil, ¿para qué necesita un crédito al 12%? ¿Para qué necesita pagar 2.400 euros al año en comisiones? Los bancos no temen a otros bancos. Temen a una tecnología que los hace prescindibles.»

Si esto es verdad (y los comentarios al artículo parecen confirmarlo), estamos ante la verdadera cara del socialismo, un Robin Hood invertido: robar a los pobres para dar a los ricos. Y bueno, lo otro es que «la banca siempre gana». También me recuerda que hace bastantes años la periodista económica Carmen Tomás, al hilo de un programa de información económica, quiso montar un consultorio financiero para «asesorar a la gente corriente en sus gestiones bancarias» (o algo parecido, no lo recuerdo muy bien). Se cerró en cuarenta y ocho horas tras una llamada de Quien-Tú-Sabes.

Luego, otra cosa sorprendente ha sido la velocidad del control de daños: una vez se llevaron los de seguridad a José Elías de los estudios de A3, como una catarata más grande que la del Niágara han aparecido las demandas contra él, las disculpas de la cadena por el «mal comportamiento» de Pablo Motos… y luego, como setas, los artículos digitales en contra de José Elías, poco menos que tratándolo como estafador y delincuente, «suplantado»… En fin, cuentos chinos varios para desviar la atención.

¿Y sabes qué más? No creo que ni siquiera Abascal, aunque consiguiera un gobierno monocolor de su partido, con ministros totalmente entregados a la causa y tal, se atreviese con el Moby Dick que es la banca española hoy en día. Tocará otros temas, seguramente y hará bien: racionalizar el gasto administrativo, ordenar la Sanidad para que no sea el putiferio que es actualmente, poner firmes a las regiones díscolas con el tema de la independencia y la educación, la famosa «prioridad nacional» y otras cosas que también llevará en su programa ganador. Pero lo de meter en cintura a la Banca para que deje de hacer esas golfadas y de proteger el secreto… tendría que verlo para creerlo. Y la banca, como decía Rosendo:

Es muy consciente de que no me fíe
cierra los ojos pero se sonríe
da por supuesto que me voy a equivocar.

Pero no, no nos equivocamos. Como con Carlos Jesús, D.E.P.: alguien debió avisarle que si seguía diciendo tonterías sobre las constelaciones, especialmente la de Reticulum, le iba a ocurrir un accidente. Por eso él plegó velas y se inventó el personaje, la constelación de Raticulín y los «trece millones de naves» con lo que hizo reír a media España y se alejó del peligro. También creo que a José Elías, en algún momento, alguien le avisaría: «Hágase rico y cierre la boca, no sea que se busque algún problema». Ya sabes, Javier: de-mo-cra-cia… con permiso de los bancos.


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